Cuando un profesor solicita una valoración orientativa de un hallazgo, el extracto va a un modelo de lenguaje que gestionamos nosotros mismos en un servidor con GPU en la UE. LUCA, el modelo de estudio, se construye sobre la misma base y sigue en desarrollo. No hay ninguna llamada a la API de OpenAI, Google ni de ningún otro servicio fuera de Europa.
- Sin terceros
- Pesos abiertos en nuestra propia máquina. Los datos del alumno nunca llegan a un servicio de IA externo, y no hay transferencia a un tercer país que evaluar.
- Orientativo, nunca decisivo
- La respuesta del modelo se marca como orientativa y se adjunta al hallazgo como ayuda para el profesor. Ningún alumno es marcado ni juzgado por un modelo.
- Si falla, no adivina
- Si el modelo no responde, la pregunta se anota como sin responder en el resumen. Las reglas siguen funcionando sin él, y el examen no se ve afectado.
Algunas herramientas escolares funcionan con GPT-4o y GPT-5.1 de OpenAI. Aunque el propio archivo se almacene en la UE, la conversación con el modelo se envía a los servidores de OpenAI en EE. UU. Eso no ocurre con nuestros propios modelos.